La unidad mexicana ¿sólo en la tragedia?

El sismo del 19 septiembre, un duro ejemplo de unidad mexicana

¿Qué es la unidad mexicana? Sin duda suena a un concepto extraño y relativo, cada quién podrá tener su propia definición y agenda. La realidad es que un ideal tan grande como unidad nacional se compone de muchos factores, jurídicos, políticos, democráticos, ideológicos, éticos, culturales, etc.

La unidad mexicana durante el sismo, ciudadanos removiendo escombros
Mexicanos ayudando a mover escombros.

Podríamos discutir varias h0ras sobre cuales de estos valores están presentes en la mexicanidad y a que nivel, o si es que realmente existe el concepto de comunidad en nuestro país, la realidad es que el sismo del 19 de septiembre de 2017 y sus repercusiones volvieron a mostrar una vieja cara de nuestra esencia como país. Los mexicanos en las tragedias, a pesar de nuestros problemas, nos unimos para enfrentar la crisis.

¡La unidad mexicana es un factor presente en nuestra cosmovisión ancestral!

En un texto titulado “Escombros y semillas” escrito por Octavio Paz en referencia a los sismos del 19 y 20 de septiembre de 1985, impreso en periódico El País casi un mes después, mencionó lo siguiente:

“Ahora, los temblores del 19 y el 20 de septiembre nos han redescubierto un pueblo que parecía oculto por los fracasos de los últimos años y por la erosión moral de nuestras elites. Un pueblo paciente, pobre, solidario, tenaz, realmente democrático y sabio. La sabiduría popular no es libresca ni moderna, sino antigua y tradicional. Es una mezcla de estoicismo, silenciosa energía, humor, resignación, realismo, valor, fe religiosa y sentido común. Ese sentido que, precisamente por ser común, es comunal, comunitario.

La reacción del pueblo de la ciudad de México, sin distinción de clases, mostró que en las profundidades de la sociedad hay -enterrados, pero vivos- muchos gérmenes democráticos.

La unidad mexicana en el temblor de 1985, mexicanos ayudando a remover escombros.
En el temblor del 85, la respuesta ciudadana fue la misma, solidaridad total.

Estas semillas de solidaridad, fraternidad y asociación no son ideológicas, quiero decir, no nacieron con una filosofía moderna, sea la de la Ilustración, el liberalismo o. las doctrinas revolucionarias de nuestro siglo. Son más antiguas, y han vivido dormidas en el subsuelo histórico de México. Son una extraña mezcla de impulsos libertarios, religiosidad católica tradicional, vínculos prehispánicos y, en fin, esos lazos espontáneos que el hombre inventó al comenzar la historia…”

Desde entonces ya había quedado claro que esta unidad mexicana existe y esta presente, actuó de la misma forma que lo volvió a hacer en la tragedia de este año. Las preguntas que debemos hacernos hoy día, 32 años después de ese terrible suceso, en un país que aún sigue sufriendo de muchos de los mismos problemas que en 1985, son: ¿Acaso la unidad mexicana sólo nos da para unirnos sólo en la tragedia? ¿Por qué logramos unirnos ante la adversidad pero no para resolver otros problema que aquejan al país? ¿Qué pasaría si nos uniéramos en el día a día para cambiar a México?

¿Tú que opinas sobre la unidad mexicana? ¿Cómo podemos hacer que prevalezca en otros esfuerzos ciudadanos?

 

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